A la hora de definir nuestro proyecto tendremos que basarnos en el currículum del centro educativo. Para ello, tendremos que analizarlo en base a unos objetivos de sostenibilidad previamente marcados y ver en qué medida están presentes, seleccionar los contenidos que los apoyan, determinar cómo potenciarlos y reforzarlos, abandonando los conocimientos que no sean relevantes.

Se trata de reorientar los objetivos y contenidos, los criterios de evaluación, etc., de manera que la sostenibilidad adquiera la relevancia que requiere en el mundo actual.

Con ello no recargaremos las tareas escolares, ni aumentaremos los temas a tratar, sino que estaremos repensando nuestro proyecto de centro, y con ello el de nuestra pequeño entorno.

Implicación de las diferentes áreas

Las contribuciones de cada área, materia o disciplina serán muy importantes, ya que aportan el modo de aproximarse a los problemas y su propia creatividad. Tenemos que tener en cuenta que en lo que se refiere a medio ambiente y sostenibilidad no influye únicamente el medio físico, sino que debe abarcar el medio social y cultural.

No debemos tratar un tema únicamente en las asignaturas relacionadas con el Conocimiento del Medio o las Ciencias de la Tierra, sino que desde todas las asignaturas podemos hacer una aproximación al mismo: informes en Lengua, cálculos en Matemáticas sobre, por ejemplo, emisiones de monóxido de carbono a la atmósfera o cantidad de residuos generados en la localidad por habitante, dispersión de contaminantes en Física, la acción de determinados contaminantes en Química… Y desde las asignaturas sociales se podría tratar cómo el medio ambiente ha influido en el desarrollo cultural de las distintas sociedades.

De esta forma, dejaremos de compartimentar los conocimientos y el alumnado podrá tener una visión global e interdisciplinar de los problemas a tratar, en los que influyen aspectos físico-químicos y biológicos, pero también económicos, políticos y sociales. Siguiendo con el tema del agua, sería interesante que se tratase desde todas las perspectivas posibles para que el alumnado adquiera conocimiento de la importancia del agua para la vida y los usos recreativos, qué consecuencias para la fauna, flora, paisaje y las sociedades tiene la abundancia o escasez de agua y qué problemas económicos, políticos y sociales surgen ante la gestión y reparto de este recurso.

Algunas perspectivas que debemos tener en cuenta para aproximarnos a un tema desde un contexto global, pueden ser:

  • Su pasado, presente y futuro.
  • Cuáles son los diferentes escenarios del problema.
  • Qué problemas o cuestiones están relacionadas entre sí.
  • Cuáles son los diferentes roles, grupos de intereses, puntos de vista o personas.
  • Cuál es el papel de la Ciencia y la Tecnología.
  • Qué importancia tienen las decisiones individuales y colectivas.

En cuanto a las distintas etapas educativas, no debemos olvidar que el tema elegido debe tratarse en los diferentes niveles, aunque, por supuesto, la manera de hacerlo será diferente y adaptada a las características del alumnado.