Dependerá de lo que pretendas certificar: actividad, producto o servicio. Pueden certificarse desde edificios enteros hasta juguetes, o unos tomates, pasando por pinturas, zapatos, ladrillos, etc.

Si deseas obtener una certificación ambiental de la familia de la ISO 14000 o del Reglamento EMAS, para certificar y verificar actividades, productos o servicios tendrás que poner en marcha previamente un sistema de gestión ambiental.

Si deseas obtener una etiqueta ecológica para productos tendrás que adecuar, previamente, el proceso de ciclo de vida a las exigencias que marque la etiqueta europea, o la etiqueta que otorgan las entidades certificadoras y verificadoras (que serán las mismas entidades que otorgan la certificación ambiental), o del Consejo Regulador al que acudas en tu territorio.