Gestión del abastecimiento

El sistema de abastecimiento se enfrenta a una demanda creciente sobre cuya configuración se puede intervenir invirtiendo tecnología ahorradora de agua. El propósito fundamental a la hora de planear la gestión del abastecimiento debe ser:

  • Minimizar la extracción de recursos naturales de agua para usos urbanos.
  • Satisfacer las diversas necesidades de servicios hidráulicos urbanos.
  • Ajustar la calidad del agua a las exigencias de cada uso.
  • Elevar los niveles de garantía del suministro a través del aumento de la eficiencia en la distribución y la utilización, y no del aumento de dotaciones.
  • Distribuir equitativamente los costes del sistema entre los abonados.
  • Mantener el equilibrio económico y financiero de las entidades abastecedoras.

Principales actuaciones para lograr una gestión eficiente

Una gestión eficiente va acompañada de una serie de programas. Sin que implique un orden prioritario de actuación podemos señalar las siguientes:

Programas de infraestructuras. Incluye todas aquellas acciones que persiguen la reducción de las pérdidas en las redes y la mejora del control del consumo mediante la generalización de los contadores individuales.

Programas de Ahorro y Concienciación Ciudadana. Persiguen la reducción del consumo de agua sin necesidad de realizar intervenciones técnicas sobre los sistemas de suministro o sobre los dispositivos de consumo. Se aplican campañas de concienciación, programas de formación de usuarios. Para disuadir el despilfarro una opción es la modificación de las estructuras de tarifas.

Programas de Eficiencia Hidráulica. Persiguen la reducción de los consumos de agua potable mediante la introducción de modificaciones técnicas en los equipos y dispositivos de consumo.

Programas de Sustitución de Recursos. Existen numerosos usos urbanos de agua para los cuales no se requiere la calidad y/o la regularidad propias de una red de abastecimiento de agua potable. Los Programas de Sustitución tienen como finalidad fomentar, en estos usos, la sustitución del agua potable de la red general por aguas de otras procedencias, actualmente no utilizadas: aguas depuradas, aguas pluviales, aguas salobres, cursos de agua o acuíferos locales con aguas no potables, etc…

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