En todo el mundo, cerca de 768 millones de personas carecen de acceso a agua potable y cada 1,400 niños menores de cinco años mueren por enfermedades causadas por la falta de la misma. Su calidad y , sobre todo, su disponibilidad están disminuyendo continuamente. La contaminación, la creciente deforestación, el cambio climático y la desertificación están acelerando este proceso.

A este respecto, el diseñador Arturo Vittori, de Architecture and Vision, propone una solución; no desde la alta tecnología, sino desde una escultura natural de gran tamaño: la torre Warka Water (WW).

El prototipo

Se trata de una “torre de agua” con estructura vertical diseñada para recolectar el agua potable de la atmósfera (recogiendo lluvia, cosechas de niebla y rocío). Con una altura de hasta 12 metros, es capaz de recoger más de 100 litros de agua potable cada día y está diseñada para la fabricación a mano.

Esta construcción se compone de dos partes bien diferenciadas: un exoesqueleto semirrígido construido atando tallos de junco o de bambú, y una malla de plástico interna, que recuerda a las bolsas en las que se venden algunas frutas o verduras en los supermercados. Las fibras de nylon y polipropileno actúan como un andamio para la condensación, y las gotas de rocío que se forman descienden por la malla para caer en una cuenca situada en la base.

La estructura, que pesa sólo 60 kg y se compone de 5 módulos que se instalan desde el fondo hasta la parte superior, se puede levantar y ser montada por 4 personas sin necesidad de andamios. Por tanto, se puede construir con herramientas simples, por personas no cualificadas (los habitantes del pueblo) y sin la ayuda de maquinaria especial.

Largo proceso de prueba. Primer país de implantación, Etiopía

Vittori y su equipo han puesto a prueba el diseño en varias ubicaciones, y han trabajado en una serie de mejoras que permiten aumentar la estabilidad de la estructura, al mismo tiempo que facilitan a los habitantes limpiar la malla interna. El estudio espera contar con dos torres Warka erigidas en Etiopía a lo largo de este año y están en busca de financiación para implantarlo en otras zonas con particularidades semejantes.

Vídeo explicación del proyecto

El nombre

La denominación Warka Water tiene su origen en el árbol Warka, una higuera silvestre nativa de Etiopía, primer país previsto para la implantación de esta torre, considerada casi como una institución en la zona. Tal es la importancia que los etíopes le otorgan, que la sombra se utiliza para reuniones públicas tradicionales, educación escolar y actividades similares. Supone, por tanto, una parte muy importante del ecosistema y cultura dentro del país, y su desaparición, causada por la deforestación (del 60 % en los últimos 40 años), parece inevitable.

Inspiración

Desde el punto de vista estético y social, el proyecto se inspira en la artesanía tradicional etíope y sus refugios y , como ya se ha indicado, en el árbol Warka.

En cuanto a la estructura, la doble curvatura triangulada se inspira en las trampas para peces tradicionales ‘Nassi di Giunco ‘ (nasas de juncos) utilizadas en las islas italianas del Mediterráneo y en Sicilia.

Por otro lado, está la idea de obtener agua del cielo. El aire siempre contiene una cierta cantidad de la misma. Por ello, pensaron que lugares con altos índices de aerosol (partículas en suspensión en la atmósfera que reducen significativamente los niveles de radiación ultravioleta) y humedad serían las mejores zonas para instalar las WW.

Herramienta para áreas seleccionadas

Tal y como el estudio recalca, WW no debe ser considerada como la solución a todos los problemas del agua en los países en desarrollo, sino más bien como una herramienta que puede proporcionar agua potable en las áreas seleccionadas, especialmente en las regiones montañosas donde las tuberías convencionales nunca llegan y donde no hay agua disponible de los pozos. Estas comunidades remotas, a menudo con escasos recursos económicos, tienen dificultades para encontrar un suministro fiable de agua potable para las personas, animales y agricultura.

Réplicas a partir del boca a boca

Tal y como Arturo Vittori explica, la torre de agua está diseñada para proporcionar agua potable y garantizar, a largo plazo, la sostenibilidad ambiental, económica y social. El objetivo principal es que una vez que los lugareños tengan el know how necesario, sean capaces de enseñar a otros pueblos y comunidades el mecanismo de construcción de las torres Warka Water.

Coste

Una torre recolectora de agua costaría menos 400 euros aproximadamente, frente a un pozo con bomba extractora cuyo valor ronda los 10.000 euros.

Fuentes: www.architectureandvision.com
www.catalogodiseno.com,                                                                                                                                                                                                                                                                                            Enlace de interés: http://www.architectureandvision.com/projects/chronological/84-projects/art/563-085-warkawater2-2014?showall=&start=1
Fotografía: https://www.designboom.com/